Vivimos en una época que cultiva el materialismo, esa acumulación de bienes y riquezas que nos empuja a vivir en una raza infernal sin poder darnos cuenta de nuestro malestar.
Se nos adoctrina para que pensemos que el consumo excesivo es el signo de la felicidad y que cuantas más cosas poseemos, más éxito hemos tenido en la vida.
Desgraciadamente, nos perdemos la verdadera felicidad, que no se compra con dinero, sino que es un arte de vivir y una filosofía de desapego de lo material, porque lo material proporciona una felicidad efímera.
Aprendamos a vivir con menos para cultivar nuestro bienestar espiritual, aprendamos a SER en lugar de TENER.
Al igual que nuestros antepasados que sabían vivir con poco y ser felices, nació el minimalismo y se está convirtiendo en un movimiento de moda que nos empuja a revisar nuestra relación con la materia, a redefinir la felicidad y cultivar el desapego del TENER para finalmente comenzar a vivir nuestro SER al máximo.
¡Llegamos a la tierra sin nada y dejaremos esta tierra sin nada!
¡Piensa!
Este video te lleva a darte cuenta de la necesidad del minimalismo para reconciliar tus elecciones o decisiones.